domingo, 10 de julio de 2016

Tremendo deshonor con que actúa el PSOE de Pedro Sánchez ocultando la verdad con tal de refocilarle su tópico ego de masón










 Francamente, no se nos alcanza cómo un partido como el PSOE, que se vende como defensor de trabajadores y gentes humildes, puede caer una y otra vez
en quienes parecen dispuestos a ¡lo que haga falta! --sin importar quiénes salgan más atropellados (y que siempre son, ‘casualmente’, los más humildes; traicionando así su supuesto ‘socialismo’); o si arruinan a uno o varios ¡o todos! países (como hizo Trichet; a quien todavía ningún Jefe de Gobierno le ha reclamado los ‘daños y perjuicios’ transnacionales que causó con subir los tipos de interés para engordar la usura de la banca)--… con tal de cumplir el dogma masónico de que “el fin justifica los medios”, y el castizo --pero sobrecogedor-- refrán de “¡ande yo caliente, y ríase la gente!”. O sea: únjanme como Jefe de Gobierno, y muérase el resto.  

Como Zapatero: que hundió en el paro, el hambre y la miseria a millones de españoles por no saber o no querer darle a tiempo la patada a Trichet, ‘compi’ en suelos ajedrezados
ni sintió empacho en auparse al Gobierno sobre las 193 calaveras de los atentados del 11-M que algunos achacan a su defensa extemporánea de Sadam; ni le importó insultar la bandera de un aliado, sin ponerse en pie a su paso; ni le hizo ascos a darle nuestro IVA a un andaluz renegado que, aunque con nombre de ‘vino’, se ‘fue’ a Cataluña para ‘hacer su agosto’ a costa del dinero de España; y etcétera… ¡con tal de chupar sueldo de Presidente…!

Hechos, éstos, que cualquiera puede hojear en hemerotecas de papel o internet, pero que su avispado sucesor, ansioso hasta lo obsesivo, Pedro Sánchez, calla como un muerto --de vergüenza, será-- y engaña a los votantes al culpar a otros de lo que sólo ese PSOE fue culpable…
 
Por ejemplo, calla lo que ya recordó la prensa el 24 de abril de 2012 (vid. en el margen). Y calla que Zapatero nos dejó tan a los pies de los caballos de Bruselas como la Grecia de Tsipras, y que ¡aun hoy! nos amenaza con una multa de 2.000 millones…

¡A pesar de la enorme recuperación económica! que España ha logrado SIN el PSOE; y que reflejan las gráficas de empleo y paro que también adjuntamos.

Pero es que, además, este tal Sánchez ni siquiera puede esconderse hoy bajo el ‘decir’ que es  ‘socialista’, y que por eso no puede ‘abstenerse’ para que gobierne quien ha ganado las Elecciones.

Y ‘no puede’ porque bien se ve que lo de ‘socialista’ es un cuento con el que encubre su desmedida ambición… cuando… el Gobierno socialista de Francia (véase recorte al margen) le desmiente en un doble sentido: que se puede Y DEBE gobernar SIN mayoría parlamentaria (porque el Parlamento está para eso: para hablar; y NO ‘sólo para votar’… (¡además, ¡lo que el dedo de cada partido indique!!)); y segundo: que
¡también! un socialista puede plantear una ‘reforma laboral’ que vaya, incluso, muchísimo más allá que la acordada estos años en España. Y encima, ¡a golpe de ‘decretazo’!
      
Entonces, ¿qué diablos de ‘golpe’ quiere dar este Pedrito y sus ciegos --incomprensiblemente ciegos,… salvo por fanáticos peligrosos o por los sueldos que consiguen-- seguidores, cuando no sabe o no quiere enterarse que ES OBLIGACIÓN EN DEMOCRACIA DEJAR GOBERNAR A QUIEN HA LOGRADO MAYORÍA, aunque no sea ‘absoluta’?.

Porque en 1993 Felipe González, un socialista que mereció nuestro aprecio (aunque no se salvó de nuestra crítica: por ejemplo, por gastar las cotizaciones de la Seguridad Social en obras y sueldos públicos, SIN reservarlos PARA sanidad o pensiones
gobernó con 159 diputados… mientras el segundo logró 141. Y en 2008, v.gr., el nefasto Zapatero gobernó con sólo 169 diputados frente a los 181 restantes (de los que 23 se abstuvieron). Aunque es cierto que en 2004, amalgamando a perdedores y gracias a la matanza hecha por los islamistas, logró una exigua mayoría.

En fin. RESUMIENDO: En un completo sinsentido desoír las voces sensatas --que las hay; y admirables-- del PSOE, para enrocarse, en cambio, en una rabieta de niño malcriado…, y… por ‘salvar la cara’ que sólo él es el culpable de haberse puesto en tesitura de tener que salvársela...

Todavía es tiempo de poder quedar como un señor, en vez de como un obseso.


Dr. Prof. en CC Económicas y Empresariales,
Fernando Enebral Casares



ADDENDA.-  Publicado ya este comentario, la prensa de hoy, lunes 11 de julio, informa del resultado de una encuesta, que adjuntamos y que viene a coincidir con lo expuesto por nosotros.
      Lo cual nos satisface por cuanto nos confirma que nuestra opinión es producto de un discurso mental INDEPENDIENTE y que parece pleno ‘de sentido común’.


      ¡Gracias!

El autor.

















sábado, 9 de julio de 2016

El uso de epicenos se hace imprescindible para mantener la precisión inequívoca en el lenguaje









El feminismo radical, que no entiende más que de su cerril punto de vista --con el que, además, hace flaco favor a la causa de igualdad en dignidad para ambos sexos-- nos conduce, a veces, a indeseables equívocos en el lenguaje.

Véase, si no, el ejemplo de ese monstruoso título periodístico (que adjuntamos) donde, por afán de mal entendido feminismo, nos arrastra a NO SABER si está hablando de ‘programas’ políticos --las ‘políticas’--, o de mujeres próceres en el ámbito ‘político’.

Y esto es culpa de ser ignorantes profundos de la riqueza del lenguaje, y por la cual se debe aspirar a lograr una ‘inequívoca’ precisión y honestidad en los conceptos que pretendemos expresar.

Que es esto, y no otra cosa, lo que, en muchas ocasiones, se consigue precisamente mediante el empleo de ‘epicenos’, es decir,  palabras invariables cuando se van a aplicar a uno u otro sexo.

Abominar de ellos, y excluirlos fanáticamente, es, además, un pintoresco CONTRASENTIDO EQUIVALENTE A LO DE LOS ‘ORGULLOS’ GAY que pretendiendo --dicen-- lograr la igualdad de trato para todos, hacen aspavientos de, exactamente, lo contrario: diferenciarse… ¡SOLITOS!

Porque, ¿qué significa eso del ‘orgullo’ gay? No puede ser otra cosa que una suerte de neo-racismo trasnochado y por el cual resulta que lo atenido a la biología se convierte en execrable, mientras que habrá que adorar --según parece-- a lo meramente esporádico…

¿Igualdad para todos? Pues no lo parece… cuando lo esporádico es lo que se ‘desiguala’ ÉL SOLITO…  Y, encima, con algaradas y exhibicionismos que razonablemente tienen que fastidiar al común de la gente que convive con normalidad, sin zaherir a otros.

Que…  ¿quiere usted que le traten sin hacer distingos respecto de otros? Pues EMPIECE A TRATARSE ASÍ USTED MISMO. Y no eche la culpa a otros de que sea USTED MISMO QUIEN SE DISCRIMINA del resto.

E ¿igualdad de trato para todos? ¡Estupendo!: pues empecemos a usar los epicenos que son la mejor expresión de ‘igualdad’ entre todos…

Pero ¡para todos!. No sólo para esos epicenos que adulan el feminismo fanático --tan deleznable como cualquier y todo fanatismo--,  como eso de ‘la ciudadanía’ en vez de ‘los ciudadanos’, la ‘persona’ (que también es epiceno para ambos sexos) en vez de ‘individuo’, y etc.

Aquí, o jugamos todos, o nadie juega. Que para tomar el pelo, ya hay demasiados listos sueltos….

Y, en concreto, el titular de prensa que debería haberse puesto por cualquier ‘persona’ (epiceno) CULTA (y no fanática) es el de  ‘destacadAs polítcOs’: para saber que nos estamos refiriendo a ‘próceres’ (epiceno) y no a ‘programas’.





sábado, 2 de julio de 2016

Un Cielo y un Infierno diametralmente opuestos al de nuestra Metafísica es el del terrorismo yihadista






No eran por mero diletantismo --incluso de apariencia tal vez un punto arriesgada-- nuestras disquisiciones sobre el Cielo y el Infierno que, desde la Metafísica o la Teodicea, explayamos en el comentario anterior de este blog; sino por la cruel actualidad del terrorismo yihadista y su aparente sustento en erráticas concepciones que tal vez convendrá analizar y, en su caso, rebatir.

En intento de una aproximación a esto último se dirigen las siguientes líneas.

Porque, por las premisas desde las que parecen actuar estos terroristas, podría quizá desvelarse el dónde radica su desvarío, y así -- ojalá-- desvaírlo.

Parece, en efecto, que la primer fase de este extremismo se centra en quiénes y cómo reclutar adictos, es decir, en las formas y dianas de su proselitismo. Y, en este aspecto, sus esfuerzos de captación suelen dirigirse hacia:

1º/gente joven;

2º/ generalmente desubicada, es decir, advenida a un entorno socio-cultural que les era un tanto ajeno, o con sensaciones de marginación emocional;

3º/ con pocas o dudosas perspectivas de prosperar profesional o emocionalmente; 

4º/ preferentemente ingenua, incluso candorosa y hasta idealista, a quien su cotidiano devenir le devuelve una y otra vez a una realidad  desesperanzada, triste, oscura, opaca, crudamente materialista, en la que casi siempre termina ganando una deshumanizada --despiadada e inclemente -- ‘ley de la selva‘  fría, taimada, cruelmente calculadora, egoísta y hedonista, que se agota en la propia y vacía fugacidad del momento en el que nace y en el que concluye, sin tiempo ni ganas para pensar en los porqués, los cómo y los paraqués  últimos de su seguir viviendo…

…y que, en definitiva, albergan un inconsciente, pero más que perceptible, indudable, sentimiento de hastío, de frustración, de rechazo a cuanto y a quienes le rodean…

…que acaba, incluso, en fantasmales y ululantes tentaciones de ‘rendirse’, de no proseguir, de mandarlo todo a paseo, de… ¡’suicidio’!…

( Digamos, además, que éste es también el mismo estado general de ánimo que más induce a los jóvenes a caer en la drogadicción…  que no es más que un suicidio lento, cual venganza que se sirve fría y sucesiva contra uno mismo y contra los demás, y con el que se busca una suerte de ‘castigo’ universal --a sí propio y al resto de tan ‘repugnantes’ congéneres-- en que encontrar la salida final al tiempo que la expiación de tantos males… ).

Es entonces el momento en  que  el ‘gancho’ yihadista --una vez así identificadas las personas vulnerables, objetivo  o ‘diana’-- pasa a la segunda fase del proselitismo.

Consiste ésta, básicamente, en aderezar con nuevos, diferentes  --pero sugerentes--  motivos e ideas, ese mar de confusión  y hartazgo que el reclutador va --desde luego-- a seguir alentando… pero  ahora  de forma específicamente orientada, dirigida, encauzada,… al propósito terrorista.

Para ello, y como en todo empeño de doma, habrá de hacer una llamada a los viejos atavismos zoológicos que aún subsisten en el género humano. Y recurrirá a la típica e infalible técnica ‘del palo y el caramelo’...  refiriéndolos  ahora  a  figuras ‘religiosas’ que, por serlo, trascienden el día a día y pueden entonces adulterarse  hacia una simple ‘evasión’ de lo cotidiano…

 Mas… en tocante a lo religioso, no creemos que quepa gran disenso en atribuir el ‘palo’ a la ‘amenaza’ del Infierno, y ‘la zanahoria’ ( o caramelo), a la ‘esperanza’ del Cielo. Es algo que --como dijimos la vez pasada-- está impreso en nuestra propia condición ontológica  (o forma de ‘existir’: que no es autónoma, sino que se nos ha ‘participado’;  y que, en consecuencia, con ella no podremos ya hacer ‘de nuestra capa un sayo’ (o sea:  no, lo que nos dé la gana), sino que tendremos que atenernos al lugar y cometido que en el conjunto del Universo nos corresponda. Y que, en tanto aceptemos y ejerzamos de buen grado y modo este condicionante  ‘existencial’, así estaremos alcanzando nuestra plena ‘realización’ existencial… (o plenitud última de nuestra existencia), o no (en caso contrario).

De tal modo que --decimos-- este tipo de ‘palo o zanahoria’ es consubstancial a nuestro existir; y nunca podremos ‘librarnos’ de tener que tenerlo en cuenta…

Pero la cuestión está en si lo adulteraremos ‘a nuestra conveniencia y coyuntura’, o no. Ésta es la cosa.

Y sucede que, en términos yihadistas, el ‘palo’ radica en un Infierno impuesto como ‘castigo’ de un ‘dios-tonante’, cruel, vengativo… que caerá sobre nosotros si… ¡NO…  ¡‘matamos’!  a los ‘infieles’!…

Mientras que la ‘zanahoria’ apela a lo más zoológico de la condición humana: el egoísmo…  ¡‘sexual’!,… de un paraíso de esclavas huríes ‘a nuestro servicio y para nuestro capricho…’ (en figurada representación al margen).

Se introduce así, ahora, en el joven desesperanzado, harto y, sin embargo, ‘idealista’, un nuevo horizonte y motivo de ‘por qué y para qué’ vivir… que no es otro que el de ¡‘suicidarse’! pero ¡’ matando’! -- curioso, por contradictorio: vivir para morir y matar; pero que adula las tentaciones que de esto ya tuviera el hastiado--… aunque ahora aderezadas --como dijimos--  con evitar así ‘el palo’ último --el ¡’castigo de Dios’! por no matar a los infieles--, a cambio de granjearse el gran ‘caramelo’ de tener a toda una cohorte de vírgenes como  prostitutas a nuestra eterna disposición…

Y si a esto añadimos que el reclutador plantea, ¡’antes que nada’!, que el joven ingenuo e incauto ¡’rompa’!  con todas y cualesquiera personas de su entorno --y que, obviamente, podrían alertarle de los sinsentidos  a que le están arrastrando--, la víctima de la acción proselitista, como frente a una o cualquier otro tipo de ‘secta’, queda como ‘conejo a merced de anaconda’…

Compárese, en fin, esta teleología existencial con la metafísica existencial que nosotros ya hemos expuesto en el anterior inserto. Y  se comprobará lo siguiente:

En nuestra perspectiva, no hay por parte alguna ¡ni rastro! de ‘hedonismo’ (esa fruición por disfrutar incluso lo efímero que causa resaca), sino el rotundo altruismo de aceptarse ‘partícipes’ y, por tanto, también  ’participar’ a todos, de todos, y con todos… en el Amor Infinito del que procedemos y al que estamos llamados.

 En la «seguridad»  o ‘esperanza’ (que no, con el «propósito» (que ya sería egoísmo)) de que ésa, y no otra, será nuestra plenitud (autorrealización plena) existencial,… PERO  ¡’en el respeto’! y ‘complementación’ de todos con todos, en vez de odios, rivalidades y exterminios…

Y fundado todo ello en la más radical y estricta ‘filosofía’ (o investigación de la realidad y sus porqués y paraqués), desarrollada desde la más absoluta asepsia emocional.

Bien distinto todo ello, por cierto, de esa permanente incitación al más burdo, miope, efímero y antisocial e insolidario ‘hedonismo’ ( o la ‘satisfacción por la satisfacción, y cueste lo que cueste, y caiga quien caiga’) que se nos antoja --como hemos apuntado más arriba-- la raíz (antes o después) de todas las ‘rupturas’ juveniles, ‘corrupciones’ sociales, y ‘fracasos’ colectivos.

Somos un todo, formamos un todo, y somos --como dijo Gorbachov--  cadena de alpinistas que: juntos alcanzar la cima, o caer juntos en el abismo.

Porque el cerebro lo tenemos --pensamos--  para convivir cada vez mejor, y no para aniquilarnos.


Dr. Prof. Fernando Enebral Casares