sábado, 9 de julio de 2016

El uso de epicenos se hace imprescindible para mantener la precisión inequívoca en el lenguaje









El feminismo radical, que no entiende más que de su cerril punto de vista --con el que, además, hace flaco favor a la causa de igualdad en dignidad para ambos sexos-- nos conduce, a veces, a indeseables equívocos en el lenguaje.

Véase, si no, el ejemplo de ese monstruoso título periodístico (que adjuntamos) donde, por afán de mal entendido feminismo, nos arrastra a NO SABER si está hablando de ‘programas’ políticos --las ‘políticas’--, o de mujeres próceres en el ámbito ‘político.

Y esto es culpa de ser ignorantes profundos de la riqueza del lenguaje, y por la cual se debe aspirar a lograr una ‘inequívoca’ precisión y honestidad en los conceptos que pretendemos expresar.

Que es esto, y no otra cosa, lo que, en muchas ocasiones, se consigue precisamente mediante el empleo de ‘epicenos’, es decir,  palabras invariables cuando se van a aplicar a uno u otro sexo.

Abominar de ellos, y excluirlos fanáticamente, es, además, un pintoresco CONTRASENTIDO EQUIVALENTE A LO DE LOS ‘ORGULLOS’ GAY que pretendiendo --dicen-- lograr la igualdad de trato para todos, hacen aspavientos de, exactamente, lo contrario: diferenciarse… ¡SOLITOS!

Porque, ¿qué significa eso del ‘orgullo’ gay? No puede ser otra cosa que una suerte de neo-racismo trasnochado y por el cual resulta que lo atenido a la biología se convierte en execrable, mientras que habrá que adorar --según parece-- a lo meramente esporádico

¿Igualdad para todos? Pues no lo parece cuando lo esporádico es lo que se ‘desiguala’ ÉL SOLITO…  Y, encima, con algaradas y exhibicionismos que razonablemente tienen que fastidiar al común de la gente que convive con normalidad, sin zaherir a otros.

Que…  ¿quiere usted que le traten sin hacer distingos respecto de otros? Pues EMPIECE A TRATARSE ASÍ USTED MISMO. Y no eche la culpa a otros de que sea USTED MISMO QUIEN SE DISCRIMINA del resto.

E ¿igualdad de trato para todos? ¡Estupendo!: pues empecemos a usar los epicenos que son la mejor expresión de ‘igualdad’ entre todos…

Pero ¡para todos!. No sólo para esos epicenos que adulan el feminismo fanático --tan deleznable como cualquier y todo fanatismo--,  como eso de ‘la ciudadanía’ en vez de ‘los ciudadanos’, la ‘persona’ (que también es epiceno para ambos sexos) en vez de ‘individuo’, y etc.

Aquí, o jugamos todos, o nadie juega. Que para tomar el pelo, ya hay demasiados listos sueltos….

Y, en concreto, el titular de prensa que debería haberse puesto por cualquier ‘persona’ (epiceno) CULTA (y no fanática) es el de  ‘destacadAs polítcOs’: para saber que nos estamos refiriendo a ‘próceres’ (epiceno) y no a ‘programas’.





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